martes, 24 de febrero de 2009

Vanesa Gj

Este texto, a mi parecer, trata de la paradoja y del carácter subversivo del mensaje cristiano: la fuerza de Dios se manifiesta en la debilidad; su gloria, en la Cruz; su sabiduría, en la locura del Crucificado... Un mensaje que "ha ocultado a sabios y entendidos y ha dado a conocer a los sencillos" (cf. Mt 11, 25)

5 comentarios:

Javi dijo...

¿Sabes por qué lo ha ocultado?

Anónimo dijo...

Mmmm... bueno, creo que el mismo Pablo puede responder mejor que yo a eso: "Dios ha elegido lo necio del mundo para avergonzar a los sabios, y lo débil del mundo Dios ha elegido para avergonzar a los fuertes. Dios ha elegido lo vil del mundo, lo despreciable, lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte delante de Dios" (vv. 27-29)
Vanesa Gj

Anónimo dijo...

"El que se gloríe, gloríese en el Señor" (v.31)
Yo también estoy de acuerdo en esta idea de 'la paradoja y el carácter subversivo'. Además, ya que estamos dando también Misterio de Dios, hay aquí detrás la idea de que a Dios no se le puede captar con puro conocimiento, sabiduría humana. Hay que ponerlo en juego pero Dios se da a conocer más allá de eso, a través de la sencillez de corazón, de lo débil como dice Pablo, de lo necio. Como decimos en clase de Misterio, si lo entiendes, es que no es Dios.
Ana M.

Anónimo dijo...

Ya decía yo por qué no entendía nada de nada... jejejeje!!
Muchas gracias, Ana, por tu comentario... ¡Tienes toda la razón! En cuanto queremos captar a Dios, se nos escapa de las manos... Estoy deseando llegar al cielo (aunque no tengo ninguna prisa, eh?? jeje) para que se nos desvele del todo el misterio!!
Vanesa Gj

Anónimo dijo...

Es verdad, es una paradoja... es en la debilidad, en la flaqueza donde Dios se manifiesta, nosotros no lo terminamos de entender... es otra sabiduría.
Yo creo que nos lo ha ocultado porque sabe que solo nos podemos acercar a ese misterio desde la sencillez, desde la humildad, desde la transparencia y desde nuestro ser más profundo, que al fin y al cabo es el gran tesoro de nuestro ser personas.
Luisa OL