jueves, 5 de marzo de 2009

Cristina Suárez

Antes los pecadores estaban privados de la gloria de Dios. Ahora, independientemente de la ley, todos son salvados por la gracia de Dios a través de Cristo Jesús, mediante la fe.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Realmente existe un antes y un después. Es el amor de Dios, que manifestado en su hijo Jesús nos hace participar de la gracia de la redención por la fe.
Luisa OL