Una de las ideas que me ha hecho pensar al conocer más de cerca los textos de Pablo es que en toda comunidad cristiana, por muy idílica que se plantee, por muy evangélicos que sean sus objetivos, siempre hay problemas y discordancias que hay que afrontar con caridad fraternal, pero con firmeza, y cómo no... con una buena argumentación teológica!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario