...Cristo hubiera muerto en vano... y se habría acabado el escándalo de la cruz (Gal 5,11); pero en cuanto a mí, de nada quiero presumir sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, pues por medio de la cruz de Cristo, el mundo ha muerto para mí y yo he muerto para el mundo (Gal 6,14). Y los que hemos muerto, hemos sido liberados del pecado (Rm 6,7), pero estamos vivos para Dios en Jesucristo (Rm 6,11), entregado a la muerte para perdonarnos los pecados y resucitado para hacernos justos (Rm 4,25).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario