viernes, 24 de abril de 2009

Cristina Suárez

El texto hace referencia al culto que rendían antiguamente llevando a cabo el ritual judío de la expiación. Ahora se habla y se describe el culto del templo, realizado de manera distinta, ya que la única sangre que purifica es la de Cristo, ofrecido a sí mismo por medio del Espíritu Santo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Realmente la expresión "realizado de manera distinta" nos reafirma que en Cristo todas las cosa son nuevas. Es él quien llena de sentido y plenitud.
Luisa O