miércoles, 22 de abril de 2009

Rafael I. T.

El autor describe el culto, pero no tal y como se llevaba a cabo en el Templo de Jerusalen,
sino como se realizaba en el desierto antes de que los isralitas llegasen a la tierra promeda
[Ex 25-26; Nm Nm 17-18; Lv 16]. Nombra las diferentes estancias de la Tienda (el Santo y
el Santo, donde se guardaba el "arca de la alianza"); y explica que en el Santo de los San-
tos (o Lugar Santìsimo) sòlo puede entrar el sumo sacerdote una vez al año con finalidad de
ofrecer sacrificios para expiar los pecados del pueblo.

No hay comentarios: