sábado, 21 de febrero de 2009

Ana M.

De las muchas oposiciones que aparecen en el texto selecciono la siguiente:
 
"Así pues, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios."
 
Esta oposición entre sueño y vigilia aparece mucho en el Evangelio, sobre todo en el fragmento de Getsemaní. Los discípulos duermen y Jesús les insta a velar: "Velad y orad, que el espíritu está pronto pero la carne es débil". Esta frase siempre me ha gustado mucho y me resulta significativa pues representa la manera de vivir de aquellos que han conocido a Jesús, su mensaje y le siguen. Es lo que comentábamos el otro día sobre San Pablo, que no sabemos el tiempo pero hemos de vivir como si fuera ya, como si éste fuera el tiempo.

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