sábado, 21 de febrero de 2009

micaela v

Oposición de la cita de Tesalonicenses 5,1-11

Todos vosotros hijos sois de la luz, hijos sois del día. No de la noche, no de las tinieblas.

San Pablo al hablar de la venida del Señor, nos recuerda lo que somos, hijos de Dios, hijos en el Hijo, Cuando dice que no somos de la noche ni de las tinieblas, nos da a entender que no pertenecemos al mal, al poder del maligno, sino unicamente nuestro existir proviene y pertenece a Dios que es amor, por tanto nos exorta a vivir con una actitud teologal, es decir desde la fe la esperanza y la caridad.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Esta oposición me resulta también muy significativa. En la vida hay muchas tinieblas, y en nosotros mismos. Y, cuando acogemos a Jesús y su mensaje, Dios nos hace hijos de la luz. Él hace que todo sea posible y, como dices, que podamos vivir en esperanza.

Ana M.