| "No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí". (Gal 2, 20) Expresa esa meta de todo cristiano que es la configuración e identificación con Cristo. A esto estamos todos llamados, esta es nuestra plenitud como personas. Si seguís leyendo un versículo más, entra en el tema de la ley y la gracia. Y dice que a esta identificación viene a ayudarnos la gracia. Me gusta este párrafo porque es algo que está muy presente en nuestras constituciones y lo vivo como deseo profundo en mi vida. Ana M. |
jueves, 12 de febrero de 2009
Ana M.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Algunos discuten acerca de si Pablo fue un místico o no. No sé qué definición exacta darán de "místico", pero ciertamente su centralidad en Cristo, la pasión que demostró por que su nombre fuera conocido y amado lo convierten en un cristiano de una profundidad incomparable. Esto no se improvisa, sólo una vida muy dedicada a la oración es capaz de gritar la frase que nos has citado.
Publicar un comentario