jueves, 12 de febrero de 2009

L.Peñaloza

"Digo una vez más que nadie me tome por fatuo; pero, aunque sea como fatuo permitidme que también me gloríe yo un poco. ¿Que hay que gloriarse?-aunque no trae ninguna utilidad-. pero en cuanto a mí, sólo me gloriaré de mis flaquezas." (2 Cor 11,16;12,1ª.5b.)

Pablo habla de gloriarse y si lo hace, no hace más que decir la verdad dirá mas adelante. Tiempo después dirá Santa Teresa "humildad es andar en verdad". Aparece la verdad como aquello que no negamos de nosotros bueno o malo. Humildad no es negar lo que tengo en mí bueno o malo sino aceptarlo. Si alguien me dice un halago lo normal es aceptarlo valorándolo en su justa medida y es eso lo que normalmente nos cuesta. Valorar las cosas en su justa medida.

Pablo habla con la coherencia propia de su convicción, aunque asume que por eso lo pueden tomar por fatuo. Pero en realidad la gloria que es vana no sirve para nada como bien lo dice pablo en otra sita. Pero ¿Cuál es la gloria de Pablo? Que en su debilidad se realice la fuerza y gracia de Cristo. Por que cuando es débil es cuando es fuerte. Por que es cuando Cristo más fuertemente se hace presente en él. Por que en el fondo el hombre sin Dios, se reduce mucho y no es pleno. El hombre sin ese sentido de lo transcendente está cojo.


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