"Pero lo que era para mi ganancia, lo he juzgado como pérdida a causa de Cristo..."(Flp 3, 7-10.13)Este texto me parece de una profundidad incomparable. Conocer a Cristo, fue la única corona y el único objetivo qué persiguió Pablo toda su vida y ha de ser para el cristiano, la única aspiración profunda e irrenunciable.
Lo que el juzgó como pérdida es en realidad un cambio radical no sólo de pensamiento, sino también de la orientación fundamental de la propia vida. No se trata del rechazo automatico de las cosas, de la realidad que nos rodea, y las distintas realidades existentes en el mundo, por el contrario nos habla de una conversion del corazón- del lugar donde radica la fuerza qué mueve nuestra vida, nuestra voluntad, y nuestros deseos- es decir, de una progresiva transformacion en el interior que busca la centralidad de la persona de Jesus.
2 comentarios:
Gracias por tu aportación y tu comentario. El encuentro personal con Cristo que tuvo Pablo, como bien dices, cambió radicalmente todo su ser; no fue tan sólo una transformación de conocimientos o de actitudes, fue de verdad una orientación nueva para toda su vida.
es en corazón donde todo se hace posible, todo todo se puede alcanzar pero nunca hay que olvidar que la corversión de nuestro corazón es una tarea que nunca acaba, está en el día a día de nuestra vida donde nos iremos transformando cada vez más
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